“Es la primera y esperamos que sea la última que se da en un escenario de pandemia”. Con estas palabras ha presentado el director general de Salud Pública, Juan Camacho, la campaña de vacunación de la gripe en Castilla-La Mancha, que arranca este miércoles, día 14 de octubre con casi tres semanas de antelación con motivo de la pandemia de COVID-19. Según ha destacado, aunque el objetivo es el mismo, evitar la morbilidad y mortalidad sobre todo en personas más vulnerables, se han incorporado algunas novedades como el establecimiento de “circuitos” en centros de salud para evitar que las personas que vayan a vacunarse coincidan con otras con síntomas de coronavirus. “Queremos adelantarnos al primer golpe de la epidemia y la campaña durará todo lo que tenga que durar conforme a la evolución epidémica”.
El adelanto de la campaña, que el año pasado comenzó el 5 de noviembre, viene motivada por la Comisión de Salud Pública y el Consejo Interterritorial de Salud, con el objetivo de establecer “una barrera lo más temprana posible” para la epidemia de la gripe. “Si todos los años ya supone un problema asistencial, este año tenemos que minimizar ese problema lo más posible debido a la COVID-19”, ha subrayado el director general.
Otra novedad es que, por primera vez, se extenderá el uso de la vacuna tetravalente, la que incluye cuatro cepas del virus: dos tipos de la gripe A y dos de la gripe B, que son los que más pueden afectar a la población. De hecho, una modalidad de la vacuna tetravalente, de “alta carga”, se va a utilizar para los mayores de 70 años en residencias de mayores, dentro de un plan asistencial con motivo de la gripe que se ha diseñado ‘ad hoc’ para centros sociosanitarios
Asimismo, se ha aumentado el número de dosis, pasando de las 350.000 de 2019 a las 420.000 disponibles actualmente, a las que además se suman otras 200.000 que el Gobierno central ha puesto a disposición de Castilla-La Mancha.









