Durante los meses de confinamiento, la Policía Local de Albacete llegó a poner hasta 3.800 denuncias relacionadas con el incumplimiento de las normas del Estado de Alarma. Durante la desescalada, la labor de vigilancia del cuerpo municipal albaceteño no ha hecho sino endurecerse. El intendente del cuerpo, Pascual Martínez, asegura que las multas por botellón en los primeros ocho meses de este año ya son más que las del año pasado.
“Para la Policía Local, como ha ocurrido en todos los ámbitos de la sociedad, han sido un cambio y unas prioridades diferentes”, explica el intendente. Por ejemplo, señala que estos días estarían ya cerrando el fin de la Feria. Pero este año, tiene “otras consideraciones”. “Cada momento desde que se decretó el Estado de Alarma ha tenido sus pecularidades y la Policía Local ha intentado aplicar siempre un mismo esquema, que incluye hacer una labor pedagógica con las nuevas normas y obligaciones, y a la vez, vigilar su cumplimiento”.
“En la desescalada no dejaba de haber ciertas obligaciones de cara a las medidas de seguridad y sanitarias que estaban establecidas en cada momento”, explica. “El comportamiento de la ciudadanía ha sido más que satisfactorio”, asegura Martínez, especialmente en la desescalada, aunque siempre recordando que hay excepciones, una “minoría” con un comportamiento “diferente”. De este modo, se ha apreciado “degraciadamente” infracciones que estaban en “desuso” y que se han ido reactivando.
Este es el caso de las denuncias por botellón, que este año ha llegado a las 460 denuncias, mientras que en todo el año 2019 fueron 325. “Se han superado con creces las denuncias de todo el año pasado, es una muy mala noticia y nos hace trasladar un mensaje de responsabilidad a la ciudadanía, porque se genera riesgo en esta situación”, explica Martínez.
Compromiso “sobresaliente”
“Desde el punto de vista del srvicio, los y las agentes de la Policía Local han tenido un compromiso con sus obligaciones más que sobresaliente”, asegura Martínez. El intendente recuerda que no sólo se trata desu trabajo, sino también de asumir un “riesgo mayor que el normal” de los ciudadanos. “Nosotros también somos ciudadanos en nuestra vida familiar, y social, y nos hemos adaptado con especial cuidado para no trasladar al ámbito personal lo que hacemos a nivel profesional”, explica.
También recalca el esfuerzo que ha hecho el Ayuntamiento para poner a disposición de “todos los funcionarios” y los miembros de la Policía Local las medidas de protección necesarias para su trabajo. Sin embargo, advierte, no se puede bajar la guarda. “Es conocido por todos lo complicado de la situación, y cómo se viene complicando semana por semana. Eso hace necesario un esfuerzo por nuestra parte”, asegura. Y es que, por ejemplo, durante el tiempo de la desescalada se han puesto más de 860 denuncias por no utilizar la mascarilla como corresponde, entre el 19 de junio y el 31 de agosto. “O últimamente, denuncias por no respetar la norma de no fumar a una distancia inferior a los dos metros o los establecimientos que no cumplen las medidas”, señala. En este caso, son 80 las multas por no respetar la prohibición de bailar o por no cerrar a la hora.
“No tener que haber denunciado a nadie sería la noticia ideal”
En total, serían unas 1.300 multas las que se ha puesto desde el 19 de junio. Es “relativo” que sean muchas o pocas, pero no se puede olvidar que se trata de una ciudad de 200.000 personas. “No tener que haber denunciado a nadie sería la noticia ideal”, asegura Pascual Martínez. “Nos gustaría que este ejercicio que albaceteños y albaceteñas saben hacer tan bien sea del 100%, porque por ahora es de un 90 y mucho”, explica el intendente de la Policía Local. Además, se pregunta a quién benefician los ciudadanos que no cumplen las normas. “Engañar a la Policía no es un beneficio. Así no se engaña al COVID”, advierte.
En cuanto a las agresiones del pasado fin de semana a tres agentes del cuerpo, Martínez señala que es uno de los momentos “difíciles” que han vivido y que quiere condenar “con toda firmeza”. Además, ha recordado que el ataque fue, de hecho, por no usar mascarilla por parte de personas que “demostraron su irresponsabilidad y la falta de respeto a los servidores públicos”. Por eso, esperan que la autoridad judicial que trate de manera “adecuadamente” el caso para que “paguen por los hechos” que ha hecho que varios agentes fuesen agredidos y tengan que permanecer incluso con baja.









