Decíamos al final de la primera parte (I) de este artículo que el Foro de Sao Paulo llegó a hablar del “compromiso a avanzar” en una “Agenda de acción común” con unos posibles puntos de partida, entre ellos: A) El resguardo de los derechos de los pueblos para impedir los retrocesos, B) La lucha contra el imperialismo como expresión política y militar de las trasnacionales y el capital, como enemigo común de nuestros pueblos. C) La lucha contra el patriarcado, la xenofobia, el racismo, la criminalización de la migración, y en general, contra cualquier forma de discriminación por motivos étnicos, religiosos, de género u orientación sexual (aquí tienen el feminismo, la igualdad de género y el homosexualismo que tanto le gustan al NOM -Nuevo Orden Mundial-). D) La defensa de las soberanías y la autodeterminación de los pueblos. E) El reconocimiento y respaldo al legítimo Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, como una de las democracias más atacadas por el gobierno estadounidense y sus aliados; y el repudio a las medidas coercitivas unilaterales (bloqueo económico) contra Venezuela y Cuba, como forma de genocidio y violación masiva de derechos humanos…
Y por si esto les parece poco, el Foro de Sao Paulo también incide en otras cuestiones de distintos países de Hispanoamérica. Veámoslo en detalle.
En relación a Argentina, se carga contra la continuidad de Mauricio Macri por su política “neoliberal, neocolonial y antidemocrática” y se condena la existencia de presos políticos y la persecución judicial al anterior gobierno. Asimismo, se critica “la falta de reclamo y decidida entrega de la soberanía” de Islas Malvinas, y se apoya abiertamente a la candidatura de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner (faltaban meses para las elecciones).
En Bolivia, el Foro de Sao Paulo respalda “al hermano Evo Morales”, “uno de los representantes más fidedignos de la Patria Grande, de unidad de los pueblos y naciones indígenas originarias campesinas de América Latina y el Caribe; y por ende del pueblo boliviano en su conjunto”.
En Brasil, se apoya la libertad de Lula da Silva (algo que ha conseguido el pasdo 8 de noviembre), al que consideran un “preso político” e “inocente”. Además, cargan contra la acción del juez Sérgio Moro, “que fue premiado con el Ministerio de Justicia de Jair Bolsonaro, principal beneficiado con su prisión”.
En Chile, se critica la agresiva agenda del gobierno Piñera.
En Colombia, se denuncia que Iván Duque entorpece el acuerdo de paz y lo incumple.
En Cuba, se habla de solidaridad con la revolución, cargando contra “el criminal e ilegal bloqueo económico, comercial y financiero”, que ejerce, sobre todo, el imperialismo de EEUU.
En Ecuador, el Foro se muestra contrario a la persecución judicial contra los dirigentes progresistas y de izquierdas.
En El Salvador, se rechaza su política exterior y se apoya al FMLN.
En Guatemala, se critica el gobierno de Jimmy Morales, de “derecha fascista”.
En Honduras, tampoco les gusta el gobierno de Juan Orlando Hernández.
En Nicaragua, se apoya el 40 aniversario de la revolución sandinista.
En Paraguay, se denuncia la subordinación del gobierno neofascista de Abdo Benítez, conjuntamente con el de Macri y Bolsonaro.
En Perú, se respalda al pueblo del Valle del Zambo que enfrenta la agresión policial del gobierno de Martín Vizcarra, en su lucha por preservar su territorio.
En Puerto Rico, se reitera su apoyo al ejercicio de la autodeterminación y su derecho a la independencia.
En Uruguay, se respalda la fórmula de Daniel Martínez- Graciela Villar, confiando en sus capacidades para ganar el cuarto gobierno consecutivo de izquierda y progresista.
En Venezuela, se carga contra la instrumentalización y politización del sistema internacional de Derechos Humanos por parte de EEUU para favorecer sus intereses y acciones de injerencia en nuestro continente y en el resto del mundo.
Y por si todo lo anterior se les ha quedado corto, no se preocupen, que el Foro Sao Paulo también dedica unas palabras para España, concretamente sobre Cataluña y al País Vasco (¡ay madre!).
En el caso de Cataluña, cómo no, apuesta por el derecho de autodeterminación “y, por su mismo carácter internacionalista, apoya todos los procesos de emancipación nacional y social que se expresan de manera pacífica y democrática”. Por eso lleva los últimos seis años respaldando las diversas iniciativas del pueblo catalán para ejercer este derecho, un ejercicio que el Gobierno español le niega, y critica la acusación que ha hecho el partido “ultraderechista de Vox” en el juicio del procés.
Y sobre el País Vasco, el Foro critica que se mantengan “las políticas represivas que el Gobierno del PP puso en marcha para obstruir el proceso de construcción de paz”, así como lo ocurrido en Alsasua poniéndose del lado de los atacantes. Asimismo, anima al Gobierno a “acabar con el sufrimiento añadido a los familiares de los presos, reagrupando a todos los presos” y “liberando a los presos con enfermedades incurables y a los mayores de 65 años, como primeras medidas de una agenda que permita la excarcelación temprana de todos los presos, para así poder superar todas las consecuencias del conflicto”. Sin embargo, obvia que no son unos presos cualquiera, sino etarras -y en la mayoría de los casos, asesinos-. Esperemos que la posición del Foro no llegue a Pedro Sánchez, porque fue capaz de llegar a La Moncloa con los proetarras de EH Bildu entre sus apoyos, y también se benefició de sus votos para hacerse con el Gobierno de Navarra… y ahora se juega seguir en el poder, al mando del Ejecutivo central.
Juan-Ramón Moscad Fumadó
Economista Almansa
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