El barco Aquarius el 9 de junio. Karpov / MSF
En relación a los migrantes llegados del “Aquarius”, la fase de acogida comienza hoy con el traslado de los “más vulnerables”, según artículo de Mónica Ros del 20.06.2018 en el periódico Levante-EMV:
Necesitan estabilidad y tranquilidad, para asumir su nueva situación, para aprender el idioma, para rehacerse tras meses de viajes y penurias. Y deben hacerlo en el lugar que no sea provisional, en un piso, casa, albergue o centro donde poder quedarse durante los seis meses que dura la primera fase de acogida cuando una persona pide asilo”. Por eso, las familias (con y sin hijos) que llegaron a València a bordo del Aquarius (donde se decía: La llegada de esta embarcación ha supuesto un golpe de realidad que pone encima de la mesa las discrepancias en las políticas migratorias entre los países de la Unión Europea. Ante la negativa de Italia y de Malta a recepcionar a los 630 migrantes, finalmente fue València quien se ofreció a darles cobijo con el respaldo del Gobierno central) y abandonarán las instalaciones de Cheste (entre hoy y mañana) para iniciar la fase de acogida en centros de Cáritas.”
Así lo ha comunicado la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, tras la reunión de la comisión mixta que toma el relevo en esta segunda fase de acogida de los solicitantes de asilo. La directora general de Inclusión, Inma Carda, coordinará los trabajos en una segunda fase que funciona por prioridades. Así, los más vulnerables (familias con y sin hijos, mujeres, mujeres embarazadas y jóvenes de 18 años que podrían pasar por menores de edad pero no lo son) serán los primeros en iniciar esta fase de acogida para los inmigrantes del Aquarius”.
“Ahora bien, entre los objetivos de la comisión mixta que coordinará los trabajos en València, destaca “establecer en un calendario las actuaciones tanto las entrevistas a los inmigrantes para realizar la solicitud de asilo así como las dereivaciones a otros emplazamientos, centros y comunidades autónomas; realizar los traslados y acompañamientos y establecer los recursos disponibles en la Comunitat Valenciana”.
Y es que el Ministerio de Trabajo es quien decide el destino donde los solicitantes de asilo residirán durante los primeros seis meses de la fase de acogida”.
El 21 de junio, Europa press publicaba que “Cáritas y la Ciudad de la Esperanza acogen en València a 40 migrantes del Aquarius entre familias y jóvenes varones”. “El arzobispo auxiliar de Valencia ha agregado que además de las plazas que se ocuparán en los pisos de Cáritas y en la Ciudad de la Esperanza, el Arzobispado puso a disposición de las instituciones públicas, para acoger a pasajeros del Aquarius, “otros espacios más amplios” para poder “así llegar hasta 200 plazas”.
Según Daniel Guindo, en un artículo titulado “Unos 300 inmigrantes del ‘Aquarius’ han salido ya del complejo de Cheste”, del 4 de julio, en Las Provincias, dice: “han pasado poco más de dos semanas desde que la y otros dos buques de la marina y los guardacostas italianos llegaran a Valencia con 630 inmigrantes y más de la mitad de ellos ya se encuentran ubicados en recursos especializados, tanto viviendas sociales de entidades humanitarias (en la Comunitat y una decena de regiones más) como centros específicos de la Generalitat, principalmente”.
“En un primer momento, el grueso de estos solicitantes de asilo (unos 500) encontró su primer hogar en España en un albergue provisional organizado por los técnicos y voluntarios de Cruz Roja en el complejo educativo de Cheste, mientras que un centenar de menores no acompañados, que pasaron a estar tutelados por la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, fueron trasladados a un centro de Alicante. Quince días después, quedan poco más de 200 en este emplazamiento, aunque del albergue provisional han sido reubicados en las residencias de estudiantes del complejo, después de que los alumnos internos abandonaran las instalaciones con motivo de la finalización del curso y la llegada de las vacaciones del verano”.
“En estas dos semanas en el complejo educativo, como ya detalló LAS PROVINCIAS, los migrantes han llevado a cabo infinidad de actividades, pero una de ellas marcará su devenir en Europa en los próximos meses y años: las entrevistas personales que han llevado a cabo tanto con técnicos del Gobierno central como de la Oficina Francesa de Protección de los Refugiados y Apátridas. En estas conversaciones, los solicitantes de asilo han tenido que detallar su periplo hasta llegar a Europa y explicar por qué huyeron de sus países de origen. Estas narraciones servirán a España y Francia para decidir si les conceden o no el estatuto de refugiado o algún tipo de protección internacional. Estas entrevistas prácticamente han finalizado ya, por lo que ahora los esfuerzos se están centrando en encontrar los recursos más adecuados para cada situación mientras avanza el proceso y se dilucida qué solicitantes obtienen las medidas de protección y cuáles tendrán que abandonar el país. Cerca de la mitad de ellos, en el momento de llegar a Valencia, mostraron su disposición a solicitar el asilo en Francia (por las facilidades con el idioma, ya que muchos de ellos provienen de países francófonos), de ahí que haya visitado Cheste un dispositivo de la oficina francesa para realizar también las entrevistas”.
“Además de las conversaciones con los responsables gubernamentales, el día a día de estos inmigrantes ha sido bastante variado. Como ya avanzó este diario, actividades lúdicas y deportivas, cursos de español, paseos por Cheste, partidos de fútbol por la televisión y conversaciones con sus familiares y amigos a través de Skype han centrado buena parte de su tiempo. Desde el primer momento, Cruz Roja se volcó con ellos y se respetó al máximo sus costumbres. Por ejemplo, los menús no incluyen cerdo para evitar que haya rechazo puesto que, en su mayor parte, proceden de países árabes”.
