Los resultados de las elecciones en Andalucía han traído a escena a lo peor de la derecha española. Una vez desgajados del PP, este destilado del post-franquismo se ha visto alimentado por la ofensiva independentista en Cataluña y por los casos de corrupción protagonizados por el PP. Quien esperase una reacción de rechazo por parte de PP o Cs a esta derecha extrema se olvidaban de que los dos partidos aspiran a gobernar al precio que sea. Poco les importa lo que digan sus socios europeos que rechazan sistemáticamente pactar con la ultraderecha de sus países.
Cualquier partido europeo mínimamente decente hubiera desechado la idea de pactar con Vox pero “Spain is different” . Además saben que el poso social de 40 años de dictadura de extrema derecha hace más llevadera por parte de la ciudadanía sus acuerdos de gobierno. Prueba de ello es que mucha gente que no comulgó con el régimen de Franco no entiende como una necesidad democrática sacar al dictador de su mausoleo de pública exaltación. Es posible que al final la escisión engulla al padre pero para eso tendremos que esperar.
Mientras tanto cabe que nos preguntemos qué piensan hacer los partidos de izquierdas para construir una mayoría que frene al tripartito de derechas y que no necesite de los independentistas para gobernar.
Ya sabemos la solución que nos proponen Page o Lambán ; pretenden que su “ubicuidad ideológica” les den votos a derechas e izquierdas para crear mayorías, y si no las consiguen ser apetecibles a los ojos de Rivera. Esto solo puede acabar en desastre. Que se lo pregunten a Susana Díaz que jugó a eso en la anterior legislatura y ahora ha sido victima de su propia estrategia . Se les olvida que Ciudadanos es centro derecha y una vez apartado Rajoy de la escena les es más fácil pactar con la derecha del PP que con un PSOE al que tildan de antipatriota.
En otra corriente de la izquierda nos encontramos otra forma de enfrentarnos a este ascenso de la ultraderecha; las declaraciones inequívocas de antifascistas que hiciera Pablo Iglesias, lógicamente estas son necesarias pero no es suficiente. La izquierda necesita una batería de propuestas claras y creíbles que vayan a la resolución de los problemas acuciantes de la población; empleo, vivienda, sanidad, dependencia, pensiones. Política con mayúsculas y con datos que desmonten las mentiras y prejuicios de la derecha, desde la defensa del modelo autonómico constitucional hasta la necesidad de una población extranjera que cubra las necesidades demográficas y que genere riqueza. Políticas para mayorías sociales, sin menospreciar a nadie, es necesario que la izquierda se centre en las políticas que afectan a la mayoría de la ciudadanía. La ultraderecha viene a poner patas arriba nuestro modelo social de convivencia para beneficio de unos pocos, pero para eso necesita engañar y manipular a la mayoría.
Las propuestas para ínfimos sectores de población ideologizada y que provocan un rechazo de amplios sectores no son un buen negocio para llevar a cabo otras políticas imprescindibles. Políticas que hagan difícil la abstención a las personas que se enmarcan en la izquierda o simplemente progresistas. Políticas centradas en las personas evitando el ruido provocado por propuestas poco afortunadas que solo añaden ruido mediático y dan más apoyo a la derecha.
Respecto a los independentistas en algún momento habrá que dilucidar si están dispuestos a mover sus posiciones; de no ser así es estéril cualquier dialogo con ellos . Todo aquel que se acerque a ellos saldrá ‘abrasado’ en el resto del país. El hartazgo social a cuenta del conflicto catalán es ya muy grande. Si no hay un cambio de postura en los nacionalistas la izquierda debe apartarse de ellos. Porque la reforma constitucional que posibilitaría una consulta es inviable dadas las posiciones del resto de participantes en las Cortes generales.
Concluyendo ; si la izquierda quiere parar a la derecha debe movilizar a los votantes que se quedaron en casa en las pasadas elecciones andaluzas con propuestas claras y un proyecto a medio plazo.
Marcelino Zorzosa
Secretario de Organización de la Federación de Industria de CCOO CLM
