La Fiscalía ha presentado su Memoria 2017 y lo hace aquejando un retraso en el trabajo de la justicia a cuenta de la digitalización. Así lo ha dicho el fiscal jefe provincial, Juan Francisco Ríos Pintado, que ha asegurado que parte de estos retrasos llegan porque surgen “problemas técnicos” que ralentizan el sistema y hasta provocan que se cuelguen las aplicaciones. No es el único, también se ralentaiza el trabajo porque las declaraciones de los acusados se graban en vídeo sin que haya una transcripción por escrito. Así, se lamenta de que es más el tiempo que se necesita para visualizar una declaración que el que destinaban para leerla. Esto les impide, tal y como ha asegura Ríos Pintado, contar con suficiente tiempo para contrastar la declaración de un acusado, para buscar contradicciones o compararlas con las de los testigos.
Es una de las realidades que muestra esta Memoria donde también se muestra la necesidad de tres nuevos fiscales, mucho más desde la puesta en marcha del Juzgado de Primera Instancia número 8. A ello se le suma la necesidad de más medios materiales y saber si seguirán trabajando donde están o serán trasladados al nuevo edificio de los juzgados, ahora en construcción.
Suben los asesinatos y homicidios
Algunos de los datos que deja la Memoria de la Fiscalía 2017 muestran que el pasado año crecieron el número de homicidios y asesinatos, que pasaron de cinco a seis. Por contra bajaron los homicidios imprudentes. Otros delitos que aumentaron son las agresiones y las denuncias por pornografía infantil, aunque bajan los abusos sexuales, los casos de acoso y los casos de exhibición.
Se mantienen en cifras muy parecidas a las de 2016 los casos de los robos con violencia o intimidación. Bajan también los hurtos en hasta un 35%, los robos con fuerza un 47% y los daños al patrimonio, casi un 40%.
