‘1978. La Constitución que pudo ser’ es el segundo libro de Manuel Martínez. FOTO: Juan Pedro Castillo.
“Siempre nos han contado el resultado final del proceso constituyente español de 1978 pero no sabemos qué ocurrió en ese proceso”. El concejal socialista en el Ayuntamiento de Albacete se ha embarcado en la aventura de estudiar y recabar información sobre ese proceso que dio luz a la Carta Magna y que recoge directamente desde el Diario de Sesiones donde se plasman las negociaciones, las renuncias, las posturas inamovibles, y todas las conversaciones que dieron lugar a la Constitución Española que este jueves, 6 de diciembre, cumple 40 años.
“Tenía claro que el segundo (libro) quería hacerlo sobre la Constitución”. Y así lo ha hecho, pero lejos de hablar de esos artículos que componen la Carta Magna Manuel Martínez ha estudiado el proceso, “la Constitución que pudimos tener y las propuestas que se pusieron encima de la mesa por parte de los diputados”, explica mientras indaga en las páginas del libro que él mismo ha escrito ‘1978, la Constitución que pudo ser’.
¿Qué es lo que más destacas de esta investigación?
Lo que más me llamó la atención, o una de las cosas que más lo hizo, fue descubrir que la propuesta de que España fuera una república estuvo encima de la mesa. No sabía que se había propuesto en el 77 la república como forma de estado. Fue el PSOE quien propuso toda la regulación de lo que sería esa España republicana y sin embargo, quien lo diría, Carrillo y el Partido Comunista votó en contra de la República. Creo que fue por miedo. Se muestra en este Diario de Sesiones cómo el partido Comunista acude a los debates con mucho miedo ya que acababa de ser legalizado y muchos de sus militantes habían pasado por la cárcel. Carrillo decía que plantear en ese momento la república pondría en riesgo la democracia. Eso significa que en lugar de ir con las ‘luces cortas’ el PC puso las ‘luces largas’ y dijo que lo primero era la democracia, o lo que es lo mismo, la prioridad era tener una Constitución.
En la Comisión que debatió entre Monarquía y República había 31 diputados, y fueron los 13 votos (todos del PSOE) los que votaron a favor de la república, frente a los 22 (entre los que estaban los miembros del Partido Comunista) que votaron en contra.
Otra de las cosas que me llamaron la atención fue el debate de la pena de muerte. Pese al tema fue uno de los debates más bonitos y es que se dió la paradoja de que diputados condenados a muerte debatían con los diputados que habían pertenecido al gobierno (el franquismo) que los había condenado a muerte.
Esa postura del Partido Comunista parece algo transicional, ¿esto demuestra que no se pensó la Constitución a muy largo plazo?
Así es. De hecho el propio Santiago Carrillo se lo planteaba como algo inmediato y que en el futuro el debate sobre la República volvería a surgir. Se quería asegurar las líneas básicas, los principios básicos de la democracia para luego ir reformándola. Pero no se ha tocado. Y hoy en día es imposible abrir el melón de la Constitución porque no es necesario, no es algo obligatorio de los diputados y no se van a sentar a debatirlo.
Siempre se dice que la Constitución y la Transición es fruto de acuerdos y renuncias por todas las partes
Si, es cierto, pero no del todo. Hay quien renunció más que otros. Por ejemplo Alianza Popular con 17 diputados solo, 7 de ellos habían sido ministros franquistas, no renunciaron a nada, no renunciaron a ningún debate. Lo único a lo que renunciaron fue a seguir en la dictadura, eso sí. Pero pasado eso, no renunciaron a nada más, plantearon todos los debates ideológicos: Iglesia, divorcio, cuestiones morales y religiosa…, incluso llegaron a plantear que la pena de muerte estuviese reflejada en la Constitución.
Portada del libro.
¿Seríamos hoy capaces de llegar a esos consensos y renuncias?
Hoy no sería posible un consenso constitucional como el que tuvo lugar entonces. Principalmente por el foco mediático. Solo hay que ver que cuando más se avanzó fue en la ponencia en la que estaban los 7 ‘Padres de la Constitución’ y que fue a puerta cerrada sin que los debates fueran públicos. Por tanto ninguno de ellos tuvo la presión de sus partidos políticos, ni sus votantes. De hecho cuando salió de la ponencia fue cuando empezaron los debates y las votaciones.
Entonces no había, como así sucede ahora, al instante una batería de tuits calificando las posturas de los diputados. Eso que aumenta transparencia, ahora mismo haría que no fuera posible un consenso como aquél.
¿Cómo se recibió la Constitución en las provincias catalanas y vascas?
En las cuatro provincias catalanas la Constitución recibió el sí por encima del 90% en el referéndum, por encima de la media. Pero es que Pujol estaba a favor de la Constitución. En ese momento era diputado en el Parlamento y votó a favor de la Carta Magna. Es normal porque veníamos de un centralismo absoluto en el Franquismo y de golpe se reconocían las nacionalidades. Ahora hay que preguntarse qué ha pasado hoy para que esos mismos partidos, esas mismas provincias ya no estén en el 10% contrario a la Constitución sino que están en el 50% . Solo ese cambio, que explica el cambio del país, hace que se tenga que reformar la Constitución.
¿Qué temas se enquistaron?
Uno de ellos fue el del divorcio. EL PSOE y el Partido Comunista presentaron una propuesta que hablaba ya de la regulación del matrimonio y hablaba del divorcio, de la libre elección de la maternidad, hablaba de los derechos afectivo sexuales. Pero a la vez Alianza Popular planteó que se eliminara el divorcio. Entonces UCD hizo de balanza entre ellos y en ese caso el PSOE y el PC renunciaron a una relación más abierta del matrimonio y las relaciones de pareja a cambio de que no se quitara el divorcio de la Constitución.
¿Es la mejor Constitución que pudo ser?
Si el debate se hubiese producido meses después tendríamos una Constitución diferente. Unos meses después hubo elecciones y el PSOE obtuvo una mejor posición, la UCD empezaba a retroceder, Alianza Popular subía. Con esto quiero decir que con un diputado de un lado, o de otro, habría cambiado la mención expresa a algunos de los artículos y sería diferente. No sé si es la mejor que pudimos tener o no, eso no lo sé decir. Sólo sé que fue una Constitución muy avanzada para el país que teníamos y salió mejor la propuesta de Constitución que hicieron los ‘7 padres’ que la que luego llegó a referéndum.
¿Qué papel tuvieron las mujeres en la Constitución?
He intentado destacar el papel femenino en la Constitución dedicando un capítulo a las ‘Madres de la Constitución’ pero, por desgracia, pese a que en esas elecciones pudieron votar mujeres, sólo fueron elegidas 21 diputadas de 350 diputados que había entonces. Un dato muy curioso es que en Albacete teníamos una senadora, Juana Alce, por la UCD, de los cuatro senadores con los que contaba la provincia.
