A finales del pasado año, el 2017, había finalizado el plazo dispuesto para la presentación de alegaciones al proceso para declarar Bien de Interés Cultural el Eje Histórico de Albacete en la categoría de Conjunto Histórico que pretende otorgar una especial protección patrimonial a 25 edificios emblemáticos, desde un punto de histórico y urbanístico. Estos edificios se ubican en el Eje integrado por el Paseo de la Libertad, Plaza del Altozano, Calle Marqués de Molíns, Calle Tesifonte Gallego, y Plaza de Gabriel Lodares, con edificios con gran valor artístico conservados como el Val General, la Calle Ancha, la Casa de los Flores o el Chalet Fontecha. Pero desde que se conocieran las alegaciones que ha recibido este proyecto, nada más se ha vuelto a saber de la declaración BIC en el centro de la ciudad.
Así lo ha denunciado el Grupo municipal Ganemos Albacete desde donde se considera injustificado “y una falta de respeto institucional” que la Dirección General de Cultura de Castilla-La Mancha, ya sea directamente o a través de su Delegación Provincial, no haya contestado aún a las alegaciones que este grupo realizó, en plazo y forma. Esas alegaciones, tal y como ha trasladado la formación a través de una nota de prensa, pedían básicamente ampliar la categoría de BIC a otras calles y edificios, ya que consideran que dicha resolución con la protección de sólo 25 edificios,”dejaba fuera del Conjunto Histórico muchos e importantes inmuebles de la ciudad y tenía además contradicciones en su justificación”. Según Ganemos esta ampliación que solicitan en sus alegaciones paliaría en parte “a dejadez que tradicionalmente ha sufrido la ciudad de Albacete por parte de las administraciones públicas en la gestión de su Patrimonio Histórico”.
Las rejas, el punto de partida de esta BIC
La necesidad de proteger el patrimonio del que dispone la ciudad de Albacete nació a raíz de la polémica suscitada por la supresión de las rejas de uno de estos edificios que ahora entrará en la protección de Conjunto Histórico. Se trata del edifio ubicado entre las calles Marqués de Molins y Concepción, donde una empresa, contando con el visto bueno de los técnicos municipales, decidió deshacerse de este elemento decorativo. Eso sucedía en marzo del 2016, y la reacción de los vecinos de la capital fue casi inmediata. Se llegaron a recoger firmas a través de internet exigiendo “la recolocación de las rejas” . Finalmente y tras la presión tanto de vecinos como de parte de la oposición que afeó al entonces alcalde, Javier Cuenca, de ser permisivo con la empresa y no proteger el edificio, fue la propia empresa la que decidió volver a instalar las rejas.
Este hecho sirvió como punto de partida a la declaración BIC para que el Eje Histórico de la ciudad de Albacete pasase a Conjunto Histórico que sigue sin resolverse meses después de que expirara el plazo para la presentación de alegaciones y que, para Ganemos Albacete no deja claro “si es que la DirecciónGeneral pretende aprobar su plan para declarar BIC el “Conjunto Histórico” de la ciudad por imposición y sin consenso con las fuerzas y colectivos locales, o si el período de información pública lo entiende como un mero trámite y el plazo de alegaciones para recabar opiniones es pura fachada”.
