Un total de 411 personas en la provincia de Albacete se han beneficiado de las ayudas del Ingreso Mínimo de Solidaridad (IMS) durante el presente año 2018, que ascienden a 429 euros mensuales por persona, y que alcanza una media familiar de 501 euros.
Son los datos que han analizado este lunes por la mañana el delegado de la Junta en Albacete, Pedro Antonio Ruiz Santos; y la directora provincial de Bienestar Social, Antonia Coloma, en una reunión mantenida en la Casa Perona en la que han resaltado el incremento de esta subvención, -cuya cuantía máxima es equivalente al 55 por ciento del Salario Mínimo Interprofesional para una única persona, con un complemento del 6,6% del SMI aplicable a otros miembros de la unidad familiar-, la posibilidad de prorrogar más de 24 meses; y la eliminación de la interrupción durante tres meses del cobro anual.
Para familias con grandes necesidades
Ruiz Santos ha subrayado que estas convocatorias de la Consejería de Bienestar Social están dirigidas a “familias de la provincia de Albacete con especiales necesidades al carecer de medios económicos suficientes para atender necesidades básicas”. El delegado ha recordado que el IMS podrá renovarse más de 24 meses cuando el titular de la unidad familiar tenga a su cargo menores de 16 años y no tenga derecho a una prestación por desempleo, o cuando sea mayor de 55 años y no pueda acceder a un subsidio por encontrase sin empleo.
También se aplica, cuando haya sido víctima de violencia de género y continúe en un itinerario de inclusión social, con dificultades para acceder al mercado de trabajo, o cuando se den otras situaciones acreditadas por un trabajador social o técnicos de la Dirección provincial de Bienestar Social.
Nuevo Sistema Tecnológico para el IMS
El Ejecutivo autonómico ha puesto en marcha una nueva herramienta tecnológica para la gestión del Ingreso Mínimo de Solidaridad, fruto de la colaboración de las Consejerías de Fomento y Bienestar Social, a través de las Direcciones General de Acción Social y Cooperación, y Telecomunicaciones y Nuevas Tecnologías, respectivamente. Esta nueva herramienta “pretende mejorar el servicio al ciudadano, acercarlo aún más a estas personas y familias, que se encuentran en muchos casos en situación de exclusión social”, segura Ruiz Santos.
Por último, han remarcado la importancia de simplificar el proceso de tramitación para las personas beneficiarias, incorporando trabajo colaborativo para los gestores, e informes en formato digital.
