Desde hace algunos años el CEIP Nuestra Señora del Rosario de Hellín inició el camino hacia la sostenibilidad de la mano del programa Agenda 21 Escolar de la Diputación de Albacete. Desde esos comienzos han pasado por la gestión de resíduos, la contaminación acústica, haciendo mediciones de ruido tanto dentro como fuera del centro, mejorando sus espacios exteriores y trabajando en la convivencia para disminuir los conflictos. Todo ello en el marco de lo que vinieron a llamar ‘Educando por el Medio Ambiente”, un proyecto que les ha valido una mención en el acto institucional de celebración del Día Mundial de Medio Ambiente.
Los primeros pasos fueron para iniciar a los escolares en el respeto al entorno y la gestión de resíduos. O lo que es lo mismo, educar en el reciclaje. De ahí pasaron a crear el decálogo de aulas verdes dentro del colegio a lo que le siguieron las patrullas verdes. El siguiente objetivo fue reducir la contaminación acústica. Llejaron a medir el ruido dentro y fuera del centro. “A partir de ahí instalamos semáforos en subidas y bajadas de escaleras”, cuenta la directora María Jesús Contreras Jiménez. Todo ello contando con la implicación de padres, alumnos, docentes y técnicos de las diferentes administraciones que convergen en esta Agenda 21 Escolar.
Las patrullas, de reciclaje y convivencia, se encargan de comprobar que se cumple con las normas que los propios alumnos se han dado.
Cada temática tiene además su comité, que se encarga de gestionar el funcionamiento y las acciones puestas en marcha para conseguir un objetivo. Este comité hace un diagnóstico de la situación real del centro educativo, planteamos medidas y “nos ponemos manos a la obra”. Y son ellos, los niños los que participan desde el principio hasta el final en todo el proceso. “Son los transmisores, los que recogen los problemas y necesidades y están en la toma de decisiones de las medidas que tenemos que poner en marcha para resolver esos problemas”, añade la directora del centro.
Esta año el centro ha empezado una nueva vía de trabajo dentro del proyecto. El objetivo: erradicar conflictos entre los alumnos. Y lo han conseguido.”No tenemos conflictos para destacar, ni mucho menos”, asegura la directora del colegio hellinero, que explica que a raíz del trabajo de la patrulla de convivencia se ha visto un cambio. Los alumnos además aceptan unas normas de convivencia que ellos mismos se dan a las que van aparejadas también unas normas de juego limpio. “Tienen un contrato de juego limpio, que los firman todos, y que conlleva, en caso de que se incumpla, quedarse fuera de ciertos juegos”.
Todas estas acciones tienen además otra nota positiva sobre los alumnos: “ellos asumen que son protagonistas de lo que tienen que hacer. Eso da mucha más motivación para implicarse en este tipo de tareas”.
Un centro embellecido
El trabajo de estos años, que ya forma parte del ADN de este centro educativo, se puede ver reflejado en los muros del propio centro educativo. Echando un vistazo se pueden ver cómo estos muros se han convertido “en verdaderas obras de arte” en las que los alumnos han trabajado. Esto también forma parte del proyecto ya que mejora el entorno y lo convierte en el espacio que quieren cuidar. “Nos queda trabajo”, asegura María Jesús Contreras, que explica que los patios son muy grandes y “hay mejoras que queremos hacer en el colegio”.
Entre ellas que esas normas de convivencia formen parte de el legado artístico sobre el que se cimenta el ecentro educativo. Una forma de que perduren en el tiempo con la complicidad de todos los alumnos.
Agenda 21 Escolar
Hasta 39 colegios e institutos de toda la provincia han participado en la última edición de un premio creado para concienciar sobre sostenibilidad. La Agenda 21 Escolar se ha convertido en una herramienta “que consigue que los centros educativos se acerquen al desarrollo sostenible a través de diferentes temáticas, tan importantes para el medio ambiente como pueden ser el agua o los residuos”, dice el director provincial de Agricultura y Medio Ambiente, Manuel Miranda, que destaca que gracias a los trabajos y actividades que se desarrollan se logra “no sólo concienciar, sino lograr su implicación en la toma de decisiones y en la búsqueda de soluciones”.
En la edición 2017 de la Agenda 21 Escolar, han participado 39 centros educativos de todos los rincones de la geografía provincial, con un total de 27 colegios y 12 institutos de la provincia, “lo que supone más de 11.000 alumnos y de 1.000 docentes”.
