Félix Ángel García Mangas es un vecino de Albacete que lleva desde diciembre esperando que la clínica dental low cost iDental le devuelva 4.600 euros de un tratamiento que está pagado y que no ha percibido.
Este pensionista albaceteño asegura que contactó con IDental a finales de noviembre del pasado año. “Tengo la boca muy mal” y quería hacerse un tratamiento para mejorar sus salud bucodental. “Me hicieron un presupuesto. Me pareció bien lo que me querían poner”, explica Félix, que asegura que sus buenas sensaciones inciales fueron mermando cuando el médico “empezó a ponerme reparos porque estoy trasplantado de hígado”. Ante la petición de más pruebas y más analíticas decidió buscar información sobre la cadena de clínicas dentales low cost y lo que vio en internet no le gustó. Esto fue lo que le llevó a hacer un desistimiento de contrato. “Me dieron una solicitud de desistimiento. Yo la rellené pero no me convenció porque me quedaban 2 o 3 días para que terminara el plazo establecido por la empresa para romper el contrato”, con lo que él decidió redactar una solicitud donde rompía el contrato con la empresa unilateralmente, con el fin de evitar que el plazo pasase. “Entonces avisé a la financiera”, en este caso Evo Banco, “y me dijeron que ellos no podían hacer nada, que habían dado ya el dinero a IDental y que hasta que la empresa no lo devolviera me lo reclamaban a mi”, explica el afectado.
Esto pasó el 12 de diciembre del 2017, hace ahora casi cinco meses, y a día de hoy, pese a que Félix llama todas las semanas a la clínica a pedir la devolución del dinero, todavía sigue sin recibirlo. “A mi me han metido en una lista de morosos y la financiera me está llamando, me mandan mensajes”, explica este vecino de Albacete.
Este jueves ha presentado una reclamación en la Junta Arbitral de Consumo de Castilla-La Mancha, donde ha registrado toda la documentación en un intento de acabar con “esta pesadilla” que le hace sentir “impotencia”. Es el primer paso, dice el afectado, que asegura que, de no recibir respuesta por parte de la cadena de clínicas, “el próximo paso es poner una denuncia” e incluso, no descarta “irme a la puerta con un cartel todos los días exigiendo que me devuelvan el dinero”.
El Colegio de Odontólogos alerta de las clínicas low cost
A la reclamación de Félix se suman otras cuatro registradas a lo largo de este año en el Colegio de Odontólogos de Albacete. Se trata de casi la mitad de las reclamaciones tramitadas por este organismo que en estos cinco meses ha cursado un total de nueve. Lo cierto es que el Colegio de Odontólogos no puede llegar muy lejos en estas reclamaciones por las que, como mucho, podría llegar a sancionar, como así ha sido en algún caso, con penas de descolegiación a los dentistas.
Precisamente desde el Colegio de Odontólogos llevan meses advirtiendo, a través de campañas, del “peligro” que puede entrañar la opción de las clínicas dentales low cost que atraen a los pacientes alentados por los bajos precios. El objetivo es que la población en general se informe bien para que “pongan su boca en las mejoras manos”.
“Ahora mismo parar esta inercia del mercado es complicado”, ha comentado a esta redacción su presidente, Ismael Tárraga, que se lamenta de que la ley ha dejado la posibilidad de que puedan instalar clínicas dentales “personas que no tienen nada que ver con el secto” lo que ha provocado que haya “fondos buitres y de inversión” detrás de algunas cadenas.
Plataformas de afectados por IDental en toda España
El caso de Félix es en Albacete pero en el resto del país son varias las plataformas que aúnan a pacientes de IDental, cadena que acumula más de 1.400 querellas por todo el país, según los datos del colectivo de afectados de Alicante con fecha del mes de noviembre de 2017. Otras cifras apuntan a que en España habría un total de 10.000 afectados. Tanto así que las quejas de estos afectados que se han movilizado en otras zonas del país llegaban al Congreso de los Diputados el pasado mes de marzo.
Esta redacción se ha puesto en contacto con el departamento de prensa de IDental desde el que se ha pedido tiempo para conocer el caso del paciente en cuestión y poder así ofrecer una respuesta que, de momento, no se ha producido.
