Foto: Facebook biblioteca La Herrera.
Hay grandes indicadores que anuncian la progresiva despoblación de una localidad,uno de ellos es la pérdida de servicios de los que prescinde por la cada vez menor población que hay en el municipio. El último caso así está en el municipio albaceteño de La Herrera, una localidad que no llega a los 400 habitantes y que se ha quedado sin su biblioteca. El recurso cerró sus puertas el pasado mes de marzo. Ésta era una biblioteca remodelada en 2011, su clausura implica “el tirar a la basura una importante inversión en un bien municipal básico”, explica Paco Alfaro, presidente de la asociación de bibliotecarios de Albacete (ABIBA). Además, hicieron el esfuerzo de entrar en la Red Regional de Bibliotecas y se contaba con un centro de internet con 4 equipos de acceso público.
Además, la biblioteca de La Herrera contaba también con un club de lectura de adultos y otro infantil, “lo que representa un bien inmaterial y cultural para un pueblo como éste que no tiene precio”, añade Alfaro que asegura que con el cierre de la biblioteca se cierra, en municipios como éste, “el único lugar de aprendizaje y ocio para todos los grupos sociales y de edad que existe en los pueblos pequeños; el único sitio que puede quedar como lugar de ocio será el bar”.
Una decisión “dolorosa”
El ayuntamiento es el responsable último de estos recursos y es desde donde se ha tomado la decisión de cerrar este recurso. El motivo , tal y como ha explicado el alcalde a esta redacción, es que no se usaba. “Ha sido una decisión doloras, pensada, consensuada y meditada, pero cuando llegas a una media de usuarios que oscila entre una o dos personas”, asegura el alcalde, Pablo Escobar. A esto se añade el coste de mantener el servicio abierto: entre 18.000 y 20.000 euros anuales, explica Escobar. Una cifra a la que un municipio que ronda los 380 habitantes no puede hacer frente si no se hace uso de ello.
El alcalde dice que cerrar la biblioteca ha sido difícil porque recuerda cómo lucharon, en los 90, para que se abriera. “La habíamos solicitado desde la asociación de padres”, cuenta. Ahora, con apenas siete niños en La Herrera “el uso del recurso era muy poco”.
Pero Escobar asegura que no quieren dejar al municipio sin el servicio por lo que el objetivo es solicitar que el bibliobús haga parada en su pueblo. Pero la versión del alcalde no coincide con la de la Asociación de bibliotecarios de Albacete que asegura que señala el club de lectura como muestra de que el recurso se usa. Ahora, menos de un mes después de que la biblioteca se haya cerrado, algunos de los vecinos de esta localidad albaceteña han comenzado a recoger firmas para que esto se solucione, “cosa que apoyamos desde esta asociación”, asegura Paco Alfaro.
El de La Herrera no es un caso único en la provincia de Albacete. La misma suerta han corrido en los últimos años las bibliotecas de otras localidades como Casas de Lázaro, El Robledo-Los Chospes, Motilleja, Viveros, Alcadozo. Los últimos años y los recortes también han afectado a los servicios, aunque no han llegado al cierre, de las bibliotecas de Chinchilla y Tobarra, donde sus trabajadores han sufrido reducción de jornada.
