Interior de la Escuela de Hostelería de Cáritas. FOTO: Cáritas Albacete
Han sido meses de gestión, trabajo y puesta a punto pero desde este jueves, 4 de octubre la Escuela de Hostelería de Cáritas Diocesana de Albacete por fin abre sus puertas. Lo hace con el objetivo de convertirse en un centro de formación de referencia. De momento arrancan con dos cursos que se van a desarrollar antes de que finalice el año. El primero, enfocado a enseñar las labores de los camareros, será el certificado de profesionalidad para ayudantes de sala, que irá seguido del que pretende formar a futuros ayudantes de cocina.
Así, un total de 30 personas, en turnos de 15, se forman desde hace unos días en hostelería, un sector que tiene demanda de puestos de trabajo, de ahí que Cáritas se haya decantado por este sector. En definitiva, esta escuela persigue que personas que quizá han tenido una vida difícil “aquí van a tener la oportunidad de formarse, de aprender un oficio y desarrollar su proyecto de vida”. Así lo ha dicho la consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez, durante la inauguración.
La directora de Cáritas Albacete durane la inauguración. FOTO: Lourdes Cifuentes.
Este proyecto no sólo pretende convertirse en un centro de formación de referencia, sino que, tal y como ha señalado la directora de Cáritas Diocesana de Albacete, Rosa García Fernández de Sevilla, forma parte del itinerario socio-laboral de la Institución, que tiene como objetivo la inclusión de personas con dificultad para encontrar empleo, poniendo a su disposición un acompañamiento adaptado a sus circunstancias personales, sociales, económicas o de cualquier otro ámbito. Una forma de seguir siendo fiel a su apuesta por generar opciones que permitan mejorar la empleabilidad y la integración de las personas que más lo necesitan.
“Es un sueño hecho realidad”, señalaba la directora de Cáritas Albacete. Y es que hace casi cinco años que este sueño comenzó a fraguarse, justo en plena crisis económica. El objetivo de Cáritas era poder contar con un espacio formativo, a la par que generador de empleo de inserción, centrado en el sector de la hostelería, uno de los que más ofertas de empleo genera en la provincia.
Esta formación se hará, precisamente en las instalaciones que este jueves que han dado a conocer a la sociedad albaceteña. Un total de 420 metros cuadrados en una de las zonas de expansión de la ciudad. Las instalaciones disponen de aula de gestión e idiomas, aulas-taller de cocina y restaurante, sala de reuniones, despachos y un salón.
El perfil de los usuarios
Usuarios que se forman en la Escuela de Hostelería de Cáritas. FOTO: Lourdes Cifuentes.
Los que aquí se forman son usuarios de itinerarios de inserción. La mayoría son parados de larga duración; jóvenes que no han trabajado nunca y que han abandonado la formación muy pronto; madres con hijos a cargo que necesitan empezar a trabajar; ex reclusos y ex drogodependientes; o personas que hayan estado en situación de calle, (sin techo) y que ahora estén en mejor momento. El objetivo es sacarlos de una situación que, como se refleja en la memoria anual de Cáritas,se cronifica.
También será una empresa de inserción
La Escuela de Hostelería se completará, a finales de este año o principios del que viene, con un restaurante que se concebirá como empresa de inserción, gestionado por la Fundación El Sembrador. Estará abierto al público para almuerzos y cenas, y en él se contratará a las personas que hayan superado el periodo de formación o a otras procedentes de diferentes itinerarios de inserción laboral del Programa de Empleo de Cáritas Diocesana Albacete.
