Greenpeace ha llevado a cabo en la ciudad de Albacete una de las acciones de calle enmarcadas en el #CarFreeDay o ‘Día sin Coches’, enmarcada en la Semana Europea de la Movilidad, a través de las cuales reivindica mejoras en el transporte público en grandes ciudades para una menor utilización del coche privado, y contribuir así a disminuir la contaminación.
Entre los obstáculos que esta organización enumera para la consecución de este objetivo se encuentran las calles estrechas, la falta de carriles bici y de aparcamientos para bicicletas, o el tráfico agresivo y ruidoso. “Lo que podría ser una experiencia agradable y placentera, acaba siendo un infierno de humo y de sorteo de obstáculos”, explica.
A pesar de que los ayuntamientos y la ciudadanía en general están cada vez están más concienciados de que la movilidad de las ciudades es una problemática social y ambiental que influye en la habitabilidad de las mismas, “no se han tomado aún las medidas necesarias que lleven a las ciudades a un cambio de paradigma”.
“Aunque en las ciudades la mayoría de desplazamientos se hacen en modos sostenibles, casi todo el espacio público se dedica al coche privado a motor. Son necesarias por lo tanto, infraestructuras enfocadas a potenciar otras formas de movilidad, pero también políticas públicas que garanticen que la contaminación por tráfico se reduzca para cumplir el objetivo marcado por el acuerdo de París de no aumentar 1,5 grados la temperatura global del planeta”.
Para la celebración del #CarFreeDay de este año, en se han movilizado en los pasos de peatones de diferentes ciudades con un reto por delante: presentar, concienciar y promover el uso de transporte público y colectivo, la movilidad en bicicleta o los desplazamientos a pie, usando para ello tan solo el lapso de tiempo destinado para que los peatones crucen.
