Pilar Callado, Maestra Artesana
La albaceteña Pilar Callado, bordadora y ganchillera reconocida como ‘Maestra Artesana’ de Castilla-La Mancha. Con sus 75 años ha dedicado toda su vida a esta labor que le enseñó su madre hasta llegar a montar su propio negocio donde realiza talleres y vende sus elaboraciones.
“Empecé a bordar con seis años. A los diez, junto con mi hermana, montamos un taller donde yo enseñaba a bordar a mano y ella a máquina. Entonces con esa edad y al vivir en un pueblo ya no se estudiaba más. Solo era obligatorio ir al colegio”, cuenta Pilar. En cuanto a la labor del ganchillo añade que lo aprendió muy joven también de la mano de su madre y su abuela.
Nunca ha dejado de bordar refajos de serrana, vestidos de novia, juegos de cama o mantelería. “Toda la vida, y sigo con la misma energía”.
Natal de Jumilla, llega a Albacete por otra circunstancia ajena a los bordados. “Mi hermana mayor solicitó trabajo en el centro de Telefónica en Almansa, por lo que nos mudamos de localidad. En el momento que automatizan la central almanseña nos trasladan a Albacete. Yo dejé la telefónica al coincidir con mi maternidad, eso sí durante todos esos años no dejo de bordar a mano elaborando cosas para mis compañeras y amigas”, explica Callado.
Al tiempo alquila un comercio en el Edificio Centro de la calle Mayor de Albacete donde desempeñar su oficio de bordadora. Así nacía ‘Pilar Artesanía’, un establecimiento dedicado a la venta de productos relacionados con esta labor, sus propios diseños y llevar a cabo talleres de aprendizaje. Tras 20 años en esta ubicación, el pasado año, ‘Pilar Artesanía’ se muda a la calle San Antonio, 43 de Albacete con la misma metodología.
Los talleres, abiertos para todo el que quiera aprender, “los llevo a cabo en la tienda donde les enseño todo lo que se hacer. Elaboramos sobre todo lo relacionado con el traje regional como es el refajo, pañuelos o delantales. Al mismo tiempo sigo bordando los encargos que me hacen y trabajo con un diseñador de Valencia que elabora trajes de novia con pedrería y yo bordo la seda. Además, he colaborado con Juan Carlos Pajares en hacerle cositas con ganchillo para su desfile. Una experiencia que me ha gustado mucho porque es grato ver que la gente joven sigue contando con esta tradición”, indica Pilar.
Pilar Callado, Maestra Artesana en su negocio
“Veo que este oficio y tradición se pierde con el paso del tiempo”
El bordado y el ganchillo es una práctica que forma parte de la cultura tradicional. Unas técnicas que con el tiempo poco han evolucionado, pero “veo que esta tradición se está perdiendo. En el momento que nos vayamos las personas mayores, no se quien cogerá el relevo de esta tradición. Sobre todo, si hablamos de técnicas de bordados clásicos como los calados o de realces”, resalta Pilar.
Por el momento, “puedo seguir con este ritmo, pero no veo a nadie con iniciativa. La gente quiere aprender a bordar a mano, pero para sí misma. Espero que haya jóvenes que se animen a aprender a seguir con la tradición y no desaparezca”, añade Callado. En cuanto al ganchillo parece que se está “reivindicando más” por los cánones de moda actuales, aunque “no sea el tradicional”.
La maestra artesana nos cuenta que enseña a su nieto de 14 años a bordar. “Él me dice que va a seguir con la tradición, pero con las tecnologías por medio parece que no lo veo tan animado. Supongo que será por la edad, pero confío en que siga aprendiendo todo lo que se y algún día pueda dedicarse a esto”, cuenta.
FARCAMA, un escaparate singular y con identidad propia
Un galardón otorgado durante la Jornada de Reconocimiento al Sector Artesano que forma parte de la programación de FARCAMA, un escaparate singular y con identidad propia. Una cita que tiene por objeto reconocer la labor que desempeñan los y las profesionales de la artesanía de Castilla-La Mancha a través de diferentes reconocimientos. Se conceden en función de la destreza en el oficio, la calidad de obras y las cualidades humanas, y valorando también la capacidad de innovación (aun conservando las características que tienen los productos artesanales).
Un reconocimiento que Pilar recibe con ilusión y alegría. “Hace un tiempo me llamaron para ver mi taller y mis trabajos. A los días me comunicaron que me otorgaban el galardón, por lo que el pasado 11 de octubre en Toledo, en un acto muy agradable me dieron el premio. Fue muy emotivo y especial”, finaliza Callado.
La artesanía es un importante agente de dinamización social y económica en nuestros pueblos y un auténtico motor de oportunidades para el mundo rural. Por lo que es importante conservar unas formas de trabajo que son el legado de una tierra.



















