“Han llegado, han cambiado la cerradura y a la calle con cuatro cosas”. El colectivo Stop Desahucios Hellín no ha podido frenar el desalojo de Antonia, una vecina de la localidad, y su hijo con una discapacidad 50% reconocida y progresiva, de su vivienda de la Nava de Campana, una pedanía hellinera. Ha sido este viernes cuando la comitiva judicial, acompañada de la Guardia Civil, llegaba a la vivienda, para echar a esta mujer, de unos 40 años de edad, y su hijo de 19. Era el segundo intento de lanzamiento de desahucio en diez días que, finalmente, ha terminado ejecutándose.
Según cuenta Iván Giménez de Stop Desahucios Hellín, tanto Antonia como su hijo se han quedado en la calle. ” Ha sido muy frío y muy crudo”, explica Giménez que ha acudido junto con un grupo de personas para intentar parar el desalojo sin éxito. “No han sacado ni sus pertenencias– relata Giménez– solo unas bolsas, unos papeles, las medicinas que tiene que tomar el hijo y los abrigos”.
Isabel, hermana de Antonia, a las puertas de la vivienda durante el desahucio. FOTO: Stop Desahucios Hellín.
La situación de Antonia es muy complicada. Apenas ingresa 430 euros mensuales de una ayuda que finaliza el próximo mes de febrero, tal y como especifica este miembro de Stop Desahucios. Tampoco tiene familia en la localidad ya que “su madre murió” y su hermana vive en la vecina región de Murcia. “No tiene a quien acudir” y por eso desde los servicios sociales les han ofrecido alojamiento durante un tiempo.
Una herencia en discordia
A Antonia y a su hijo no los han desahuciado por no pagar la hipoteca o el alquiler. La casa en la que han residido desde 2015 hasta hoy era propiedad de su madre. Al parecer, según ha traslada Giménez, “la madre dejó en su testamento que la casa era para ella y su hermana Isabel” pero el padre adoptivo la reclama como suya y es quien ha cursado la denuncia que ha terminado en el desalojo.
Al ser una cuestión de herencia y no de impagos no puede acudir a la ‘oficina antidesahucios’ que tiene el Ejecutivo de Castilla-La Mancha. Tampoco han podido ayudarla desde la Plataforma Antidesahuios hellinera ya que conocieron de su historia este mismo miércoles. “Le hemos dado el apoyo por parte desde Stop Desahucios, poco hemos podido hacer”, sentencia Giménez que lamenta “que en pleno siglo XXI” se sigan viviendo estas situaciones.
