Vivir en casas sin ascensor convierte esas viviendas en cárceles para las personas con movilidad reducida que se sienten “arrestados en su propia casa” y viviendo un “auténtico drama humano”. Lo sabe bien Enrique Alarcón, presidente de Cocemfe Albacete, que ha participado este miércoles en la concentración convocada en varios puntos de la región bajo el nombre #Arrestópolis, una campaña con la que pretenden visibilizar el aislamiento en el que viven muchas personas con discapacidad física. Ha sido en la plaza del Altozano donde se han concentrado y leído el manifiesto.
“Es muy difícil imaginar las limitaciones que supone en la vida diaria que tienen las personas con movilidad reducida y que encima no pueda uno salir de su propio edificio”, señala Alarcón. Para evitar que haya personas aisladas y solas, a las que les resulta imposible salir solas de su casa porque no pueden sortear infinitas barreras arquitectónicas, los colectivos de personas con discapacidad piden la modificación de la Ley de Propiedad Horizontal que “creen entornos que favorezcan la habitabilidad para todos”. Un cambio en la Ley al que tiene que ir aparejado presupuesto para que “se puedan afrontar las obras” que mejoren la accesibilidad a las viviendas.
Si se legisla al respecto los cambios en las estructuras no tienen por qué ser una carga para los vecinos, tal y como asegura Enrique Alarcón que ha asegurado que las mejoras en accesibilidad “no solo son buenas para las personas con discapacidad sino para toda la sociedad”.
Menos accesibilidad en el medio rural
“El medio rural es tremendamente inaccesible”, ha insistido el presidente de COCEMFE que asegura que muchas veces la realidad muestra cómo en un mismo municipio existen plazas totalmente accesibles ” “pero a solo dos calles no existen aceras, o son muy estrechas, o deformadas por la entrada a los garajes” que les obligan a ir por la calle “lo que supone un peligro para la integridad física”.
