Después del primer encuentro, el pasado viernes, para establecer el inicio de las conversaciones de la negociación colectiva, tanto sindicatos como Equipo de Gobierno de Diputación, se han emplazado para después de la Semana Santa. Será entonces cuando comience el tira y afloja entre unos y otros tras semanas de desencuentros en las que los trabajadores pedían el cobro de los atrasos mientras el gobierno de Diputación valoraba la denuncia del actual convenio de los trabajadores.
Un clima que llegó a su punto más crítico en los dos últimos plenos vividos en la institución provincial, con quejas y protestas por parte de los trabajadores que, en algunos casos, sobrepasaron los límites de la reivindicación sindical.
La última de estas protestas, la del pasado jueves, provocó la denuncia, casi inmediata, del convenio y el posterior encuentro entre el presidente de la Diputación, Santiago Cabañero y el Vicepresidente, Agustín Moreno, con los sindicatos apenas un día después y donde no estuvo el diputado de Personal, Ramón Ruiz, con quien el Comité de Empresas había roto el contacto días antes. En esa primera reunión y según cuentan fuentes de la Diputación el clima fue “cordial” pese a lo acontecido horas y días antes y lo que significa es retomar las conversaciones entre ambas partes para intentar normalizar la situación.
La misma cordialidad relatan desde la parte sindical. Al menos eso ha explicado Manuel Luna, de UGT quien asegura: “nosotros estamos abiertos al diálogo”. La pretensión de los representantes de los trabajadores es “mantener lo que tenemos y arreglar lo que haya que arreglar”, añade Luna.
Hay que recordar que las negociaciones llegan con una informe del Tribunal de Cuentas sobre la mesa donde se dice que algunos de los complementos o extras que tienen los trabajadores de Diputación son irregulares. Un hecho que, según Luna, no tiene por qué provocar una merma en los salarios de estos trabajadores.
Será después de la Semana de Pasión cuando la negociación dé el pistoletazo de salida con el objetivo de redactar un nuevo convenio colectivo y acuerdo marco que afectan a los cerca de mil trabajadores, entre funcionarios y laborales, que tiene la Diputación.
