El alcalde de Almansa, Francisco Núñez, y el presidente de las Cortes Valencianas, Enric Xavier Morera i Català han participado en una “foto de reconciliación” en los que fueron los campos de la batalla de Almansa, en 1707. Los políticos han pasado “revista” a las tropas de más de 300 recreadores que llegaron a la localidad albaceteña para representar a los más de 45.000 hombres que hace 311 años se enfrentaban en los campos almanseños al frente de los dos bandos de la contienda.
Además, han visitado los campamentos de época, instalados en la avenida José Hernández de la Asunción y que recrean como era la vida de los militares en el siglo XVIII, donde han estado acompañados por el concejal delegado de la recreación histórica, Israel Rico. Igualmente, han visitado el cuadro de Pallota y Ligri para “cerrar heridas” de un “cruento” enfrentamiento que “marcó el destino” de España y Europa.
El acto de reconciliación se ha producido delante del cuadro más simbólico para la Batalla de Almansa, el de Pallotta y Ligri (1709), propiedad del Museo del Prado y depositado en las Cortes valencianas, que desde este viernes preside la exposición ‘Un cuadro para un rey’ en la Oficina de Turismo de Almansa. La visita se ha completado con un acto social de enorme valor para la Batalla de Almansa, el de los descendientes. Dicho evento, promovido por la recientemente creada asociación de descendientes de la Batalla de Almansa, ha reunido en el municipio a medio centenar de los cerca de 2.000 descendientes ya localizados.
Gracias a este trabajo de un grupo de almanseños se está localizando a “miles de personas” que tienen vinculación con el pueblo albaceteño.
