Este 25 de abril no ha caído viernes pero han salido a reivindicar un cambio de modelo que les permita disfrutar del mundo a unos años vista. A las puertas del Ayuntamiento de Albacete y sorteando la lluvia, decenas de jóvenes han pedido que se declare “el estado de emergencia climático”. Gemma García es una de las componentes de este movimiento en Albacete, que sale de la aulas de un instituto de la capital. “El problema al que nos enfrentamos es gravísimo: un futuro que puede estar marcado por la escasez de agua y la paulatina desaparición de especies, una situación límite propiciada por la polución y la subida de temperaturas que aún no encuentra una respuesta operante en las políticas ambientales”, explica a esta redacción.
La convocatoria, prevista para este viernes, se ha adelantado para evitar eclipsar el Día del Orgullo Lésvico, tal y como explica la propia Gemma, que asegura que el objetivo de esta concentración es dar continuidad a la causa, a pocas horas de que los ciudadanos voten en unas elecciones generales decisivas. “Es una llamada definitiva (a los partidos políticos) para que no puedan seguir ignorándolo”, asegura la joven que se lamenta de que en ninguno de los debates televisivos en los que participaron los líderes de los principales partidos, “no se mencionó nada del cambio climático,ni medidas para paliarlo”.
La implicación de los más jóvenes en este movimiento llamado Fridays For Future y que está calando en varios países, pretende demostrar que hay una conciencia ambiental desde edades tempranas que piden responsabilidades.
Sobre las teorías negacionistas del cambio climático de las que hace alarde la ultraderecha, aseguran: “no hay por donde cogerlas”. Por ello están dispuestos a combatir esos mensajes y a seguir movilizándose por el futuro del planeta.
Fridays for future: el movimiento por la justicia climática
La joven activista Greta Thunberg ha creado este movimiento que ha conseguido sacar a los jóvenes estudiantes a la calle para “romper esta impasibilidad ante el declive del planeta y de nuestros valores como ciudadanos”. Con apenas 15 años Thunberg se sentó delante del Parlamento sueco, un gesto que ha servido para prender la mesa de la movilización. Pero esta justicia ecológica “no será posible si la reacción no es inmediata y eficaz”, y por ello en Albacete, los jóvenes “no dejaremos de hacer ruido hasta que esto sea una realidad”, sentencia Gemma García.








