
Han sido dos inundaciones –con destrozos en viviendas, garajes, comercios y calles — en poco más de siete meses. Decenas de vecinos de los barrios Facultad de Medicina y El Hondo de la Morena se han concentrado este jueves a la entrada de la carretera de Valencia, también afectada cuando llegan las abundantes lluvias, y pedir que se tomen medidas reales que eviten las inundaciones en esta zona de la ciudad de Albacete. Lo hacían con los restos del agua estancada presentes, a sus pies.
Su primera exigencia es tener información de en qué punto está el proyecto para los trabajos con los que se hará una balsa de laminación que impida nuevas inundaciones. Así, este miércoles, representantes de todas las administraciones implicadas — Ayuntamiento , Confederación Hidrográfica del Júcar y el Gobierno Central– se reunieron con los vecinos para poner sobre la mecha algunas fechas.
“La Confederación Hidrográfica del Júcar nos dice que los datos podrían estar los datos del Informe del Instituto Geográfico Nacional para el mes de junio”, explica Raquel Haro, presidenta de la Asociación de Vecinos del barrio Facultad de Medicina. Esos datos serán el punto de partir para la ejecución de los trabajos porque servirán para diagnosticar el problema que lleva a las inundaciones.
Pese a la celeridad con la que las partes afectadas han actuado, los vecinos son “conscientes de que esa solución no la vamos a ver en un mes, ni queremos que se precipite”, añade Haro.
Años de abandono
Por su parte el presidente de la Asociación de Vecinos de El Hondo de la Morena, Ignacio García Sotos, — una zona de parcelas y casas bajas– ha denunciado una situación de “años de abandono” y asegura: “Hemos tenido que sacar a todos los vecinos a la calle para que nos oigan las instituciones”.
La de este jueves es la primera manifestación en la que los vecinos de esta zona de la ciudad muestran su malestar por las inundaciones.

Laminación de terrenos, la solución de la CHJ
La solución que se plantea desde la Confederación del Júcar y el Gobierno Central pasa por laminar una zona aledaña a Albacete, todavía dentro del término municipal, para que esos caudales que bajan de Chinchilla cuando hay fuertes precipitaciones, no lleguen a la ciudad ocasionando problemas. El proceso concreto todavía está por definirse.
El primer paso es este estudio previo cuyos resultados se han previsto para el mes d ejunio, y que determinará en qué zona puede hacerse esta laminación.
Actualmente está vigente el Plan de Gestión de Riesgo de Inundación de la Demarcación del Júcar, aprobado en el 2015, y que contempla medidas para el entorno urbano de Albacete. Medidas también de carácter estructural que permitan modificar la naturaleza del terreno de tal manera que se modifican las características hidrológicas de las avenidas para aminorar el riesgo.
Es ahí donde entran los trabajos para laminar el agua que, además, quieren que se determinen como “medidas verdes”, que tratan de aprovechar las características morfológicas y de vegetación del terreno para disminuir el riesgo de inundación.










