El Ayuntamiento de Albacete presentó el pasado mes de julio el proyecto piloto para poner en marcha el uso del contenedor marrón en la localidad, un instrumento que iba a ser obligatorio a finales de este año para las localidades de más de 5.000 habitantes, pero que sufrirá algún retraso por la crisis sanitaria y por la adecuación del Centro de Tratamiento de Residuos.
El concejal de Sosteniblidad y Cambio Climático, Julián Ramón García, asegura que va creciendo poco a poco el número de usuarios de los barrios en los que se ha implantado este proyecto, “quedan muchos vecinos todavía que tiene que recoger su tarjeta, aunque ya se han superado los 2.000”.
Tanto por parte del Ayuntamiento como de Valoriza se sigue dando difusión “porque sigue habiendo gente que aún desconoce para qué sirven estos contenedores y cómo funcionan, ya que están bloqueados y no se pueden usar sin tarjeta, por lo que hay que ir a los centros acreditados para recogerla y allí se les explicará cómo usarlo y el horario” asegura Julián Ramón García.
A partir de este mes, las tarjetas deben recogerse en el Aula de la Naturaleza del Parque Abelardo Sánchez, de 9.00 h a 14.00 h. se debe presentar el DNI, y en caso de ser arrendatario, facilitar los datos del propietario de la vivienda.
A medida que se han ido dando de alta los usuarios, los kilos de basura también han ido aumentando. “Estamos entre los 500 y 600 kilos de recogida diaria, y también vamos encontrando que la pureza de los residuos que se van depositando en esos contenedores va aumentando, cada vez hay menos residuos que no son materia orgánica pura”, afirma el titular de Sostenibilidad.
Uso obligatorio
El contendor marrón se puede utilizar de 20,00 de la tarde a 3,00 de la madrugada, ya que solo funciona a estas horas para evitar malos olores y un mal uso del contenedor.
Aunque sea una experiencia piloto, en las zonas en las que está implantado (los barrios de Medicina, Universidad, Hospital y Hermanos Falcó) su uso es obligatorio, igual que con los de cristal, envases o cartón y papel. Además, el perfil de los usuarios es variado, al ponerla en marcha se tuvo en cuenta la diferencia de perfiles en cuanto a edad que hay en unos barrios y otros.
Para que esta experiencia sea definitiva y extensible al resto de la ciudad, el Centro de Tratamiento tiene que adaptarse. Actualmente se están tratando estos residuos en una zona a parte donde terminan en compost, que es una de las finalidades para esta materia orgánica, pero porque aún el material es pequeño.
Los datos que de momento están obteniendo, aseguran desde el Ayuntamiento de Albacete, “sí que van a servir y mucho” para la implantación en el resto de la ciudad “con muchas garantías”, ya que durante la experiencia han detectado cuestiones que de haberlo implantado a la vez en toda la ciudad “nos hubiera dado muchos quebraderos de cabeza”.
Una de estas cuestiones fueron los cierres, al principio, asevera el concejal albaceteño, “nos rompían las cerraduras rebuscando en los contenedores, pero cuando ya se han dado cuenta de que solo es materia orgánica hemos dejado de tener ese problema”.
También han detectado que algunos cierres se desconfiguraban, y “a pequeña escala se pueden solucionar estas cuestiones, pero si lo hubiéramos hecho en toda la ciudad a la vez, habríamos tenido más problemas para resolverlo”, finaliza Julián Ramón García.
Contenedor marrón
Estos contenedores, distinguibles por su tapa marrón, responden a la necesidad de un mejor tratamiento de los denominados “biorresiduos”, que haga posible su reciclaje y obtención de un abono de gran calidad para la agricultura y la jardinería. Al mismo tiempo, contribuyen a evitar que la materia orgánica de nuestra basura pueda acabar en vertederos, contaminando el suelo, el agua y el aire, y agravando el cambio climático.








